SER DONADOR DE UN TRASPLANTE ES UN ACTO DE AMOR A LA VIDA: DONADOR VIVO RELACIONADO

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Morelia, Mich., 9 de junio de 2017.- Hablando de números, de acuerdo con el Coordinador de Trasplantes del Hospital General Regional No. 1 “Charo” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Gilberto Rojas Hernández, en lo que va del año 2017 se han realizado 17 trasplantes de riñón de donador vivo relacionado, pero desde que se inició el programa en en ese nosocomio, suma un total de 37.

Y si nos remontamos desde que empezaron a realizarse trasplantes en la Torre IMSS de Nocupetaro, estaríamos contando un total de 157 trasplantes de riñón.

María del Rocío Reyes Gómez, beneficiaria IMSS, adscrita a la clínica No. 18 en Benito Juárez, Michoacán, relata cómo durante la gestación de su embarazo gemelar, hace cuatro años le detectaron falla renal, lo que la llevó a tratamiento de diálisis peritoneal en julio del año pasado, pero al continuar con complicaciones, en octubre inició el protocolo para trasplante.

Tras varios estudios, se determinó que no sería su hermana la donadora; su esposo Guillermo Cortés, sin dudar se sometió a estudios y calificó para ser finalmente el donador.

Rocío Reyes , ama de casa, de apenas 26 años, se muestra sensible al tema, pues para ella, ser una paciente trasplantada, significa una segunda oportunidad de vida para estar con su esposo e hijos que ahora tienen cuatro años, y aunque el relato del proceso médico por el que tuvo que pasar, pues cuenta cómo varios especialistas del IMSS desde ginecología, urología, cardiología, otorrino hasta psiquiatría tuvieron que realizar diferentes estudios, ahora todo vale la pena y externa su gratitud con la Institución.

Asegura, no estaría aquí de no ser por toda la atención médica y los medicamentos que le sigue proporcionando el Seguro Social.

Al preguntar a Guillermo Cortés, esposo de Rocio y donador de riñón, si en algún momento tuvo dudas o temor de someterse al proceso del trasplante contesta firmemente: “si dios me permitía hacer eso ¿por qué no hacerlo?, no tendría por qué temer, si la vida es hasta que Dios diga” aseguró y exclamó que para él, ser donador es un acto de “amor a la vida”.

Guillermo, con 38 años de edad, trabajador en una bodega de fruta, al igual que Rocío, están conscientes de que a partir de 30 de enero, fecha en que se realizó el trasplante, la vida será distinta para los dos, pues la valoran mucho más y como respeto a su cuerpo, cuidarán mucho más lo que comen y de no exponerse a nada que pueda ocasionarles infecciones.

Pero nada de eso importa, dijo, pues se siente contento de verla mejorada, ya que le tocó vivir el difícil proceso de ver cómo su esposa ya no podía comer ni beber si quiera agua, y ahora todo va regresando a la normalidad.

El Coordinador hospitalario de Trasplantes, Gilberto Rojas Hernández explicó cómo el protocolo se inicia desde que se sabe que el paciente está en tratamiento de hemodiálisis o diálisis peritoneal, pues el trasplante es una modalidad de tratamiento. Incluye estudios muy minuciosos para la detección de infecciones o cánceres ocultos, y cuando el paciente y donador son aptos, el promedio de tiempo de intervención quirúrgica es de cuatro horas, con la habilitación de dos salas, una para donador y otra para receptor, cada uno con su equipo de especialistas.

El trasplante, aseveró, es el inicio de todo un tratamiento de por vida, pues se da seguimiento al paciente, semanal, los primeros tres meses para verificar el buen funcionamiento, ya que el riesgo de rechazo en este periodo de tiempo puede ser de un 10 a 15 por ciento.

Pasados los tres meses, se difiere el monitoreo, con estudios de laboratorio y medicamentos de por vida que en el caso del IMSS. provee.

Finalmente el especialista del Seguro Social, expresó que el ideal sería no tener que realizar trasplantes, sino prevenir, y esto es con acciones muy cotidianas de la vida como el comer de forma adecuada, hacer ejercicio y llevar una vida sana.