INAUGURAN EN EL MACAZ “LOS NIÑOS DEL VIENTO”

0
592

Morelia, Mich., a 15 de mayo.- El sentido de unión, la solidaridad, el trabajo comunitario y la ayuda mutua, son elementos siempre presentes y de cohesión entre la comunidad purépecha, los cuales se manifiestan en las festividades religiosas, expresó la fotógrafa mexicana Elsa Escamilla, quien a partir del 13 de mayo y hasta el 18 de junio, ofrecerá la exposición “Los niños del viento” en el Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce (MACAZ), espacio artístico-cultura perteneciente a la Secretaría de Cultura de Michoacán (Secum).

Cabe mencionar que junto con “Vientos del Norte” expuesta en 2013 en el Centro Cultural Clavijero, y “Entre la fe y la representación” ofrecida en la galería Héctor García de la Ciudad de México, “Los niños del Viento“ formó parte del proyecto beneficiado con una beca del Sistema Nacional de Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en su emisión 2012.

Dicha exposición también fue presentada en el Instituto de Bellas Artes de Xalapa, Veracruz, y el año pasado, el fotógrafo Phillipe Brame la invitó, lo mismo que a Blanca Charolet y a Rosario Camus, a Francia, a fin de que cada una de ellas expusiera de manera individual.

Recordó que dicho proyecto surgió cuando, por invitación de Vicente Guijosa, ella llegó a Morelia en 2002, a impartir talleres de iluminación en la Escuela de fotográfica Fábrica de Imágenes, quedando enamorada de la ciudad.

Agregó que primeramente recorrió la meseta purépecha y los diferentes pueblos en donde le llamó la atención que fenómenos como la migración y la globalización comenzaban a tener efecto muy interesante en las comunidades.

Puso como ejemplo el caso de Aranza, donde se venera al Santo Niño Chichihua, con una celebración impresionante pero en donde muchos de sus personajes eran Mickey Mouse o Bugs Bunny. Escamilla opinó que lo mismo sucede con el baile del Torito en donde aparecen otra serie de personajes producto de la televisión y de la migración.

También observó que en algunos de los bailables los niños ya no portan el huarache o zapatos originales sino que utilizan tenis de marca como elementos que se integran, producto del fenómeno de la globalización ya que “quienes se van a Estados Unidos traen y aportan este tipo de nueva cultura por decirlo de alguna manera”.

Agregó que para ella internamente el proyecto fue cambiando, ya que ante el planteamiento original, con el transcurso de los años se dio cuenta de que pese a la aparición de dichos personajes, lo que importa es que la comunidad purépecha mantiene algo impresionante y digno de admiración, como el sentido de solidaridad, de fraternidad, de trabajo comunitario y de ayuda mutua, que los aglutina entorno a las festividades religiosas.

Por otro lado empezó a fotografías a los niños ya que, dijo, ellos utilizan las vestimentas tradicionales. En este sentido observaba que en las pastorelas puede verse a niños vestidos de militares en esta representación del bien contra el mal.
Esta cuestión que ella se planteó en un principio como catastrófica, perdió peso o valor ante lo inamovible de la fe, tradiciones, trabajo y solidaridad del pueblo purépecha. Agregó que los niños reciben dicho legado y serán los portadores de sus costumbres.

Tras considerar que el Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce es uno de los máximos recintos culturares en la entidad y agradecer el recibimiento por parte de la directiva de dicho espacio para mostrar su trabajo, la fotógrafa adelantó que actualmente desarrolla un proyecto en la meseta purépecha pero relativo a las mujeres.

Elsa Escamilla indicó que aunado a “Los niños del Viento”, actualmente el Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce exhibe una muestra con fotografías autoría de un grupo de niños que fueron sus alumnos, como parte de un proyecto apoyado por el Programa “México Cultura para la Armonía”, el cual se desarrolló en la Casita de Artes y Oficios de Santa María de Guido. Esta es una buena oportunidad para que el público recorra cada una de las salas del espacio cultural ubicado en Avenida Acueducto 18.